lunes 16 de enero de 2012

Fotografía: Estética del Purgatorio

"Calle sin Salida", de Juan Antonio Cacho. 
Una calle sin salida, una familia reunida en su descanso eterno, los miles de agradecimientos a un Cristo abandonado, la construcción decimonónica de las tumbas y los pliegues de los troncos de los árboles junto a sus hojas secas... Son algunos de los centros de interés de la composición fotográfica “Estética del Purgatorio”.
Juan Antonio Cacho es el autor de esta secuencia de planos en blanco y negro. Es un arquitecto, poeta y fotógrafo que sabe observar la realidad desde diferentes ángulos y  con la genialidad precisa para sorprender al público.
Este artista es mexicano - canadiense y en uno de sus viajes llegó hasta Chile. En esa ocasión, recorrió varios rincones del Cementerio General de Santiago desde un punto de vista ignorado por la comunidad. Allí buscó esa esencia escondida que muy pocos son capaces de ver y de entregarle un significado.
Así enseña una filosofía de vida y, por qué no, una reflexión. Por ejemplo en la imagen expuesta, titulada “Calle sin Salida”, hay un letrero que anuncia que no deben ingresar automóviles porque no cuenta con una vía subsiguiente, mientras a su alrededor hay miles de tumbas que albergan los restos mortales de quienes fueron personas. Esto hace referencia no sólo a ese aviso, sino a que no hay escapatoria para la muerte y que todo ser humano llegará tarde o temprano a ese sitio.
El juego de los tonos le otorga el sustento exacto para demostrar la frialdad, el dolor, el abandono, la soledad, la desesperación y la tranquilidad. Los claros y oscuros reflejan no sólo los sentimientos de las personas que un día estuvieron presentes en esos pasajes, sino el arte en cada obra arquitectónica construida a finales del siglo XIX.
Juan Antonio Cacho entrega una alta calidad estética en cada uno de sus planos, porque sabe escoger los contrastes, la luminosidad y el encuadre perfectos. Lo que hace resaltar distintos aspectos en cada escena desde la percepción hasta la misma subjetividad.
Sin duda, este fotógrafo aporta un contenido vanguardista, porque escoge lo más absurdo e inusitado de un lugar que es desolado y a la vez respetado. Y además, hace un llamado a tomar conciencia sobre el término de la vida y el descubrimiento inagotable del hogar de la muerte: El Cementerio.